Hoy toca hablar de carriles-bici. De los "fantásticos" carriles-bici de esta cuidad. Las circunstancias se han precipitado por el accidente de Cris, uno de los compañeros del club, que circulando por uno de ellos, ha sufrido un accidente que le va a tener unas cuantas semanas en el dique seco.
En primer lugar, hay que adivinar cuál es la idea del ayuntamiento con la proliferación de tanto carril bici. ¿Quitar coches de la calzada o callar bocas? Creo que sobre todo, la segunda. Si la intención de nuestros regidores fuese la de eliminar coches, la construcción de las vías ciclistas se hubiese hecho quitando espacio a las calzadas, y no a las aceras.
Así que, llegando a esta simple conclusión, es previsible por dónde van a ir los tiros en las siguientes líneas. Dado que la idea es callar bocas, no podemos esperar ni un diseño que permita la rapidez de los trayectos e
n bici, o lo que es peor, la seguridad de los ciclistas.
Así es. Bajo mi punto de vista, para el uso de bici de carretera, no es adecuado ni seguro circular por los carriles bici. ¿Razones? Varias, destacando:
- Bordillos elevados que dificultan subirse y bajarse a ellos con ruedas de 23mm de grosor.
- Piso deslizante y frecuentemente sucio. Factores influyentes de una caída.
- Cruces peligrosos y frecuentes con el tráfico rodado. No es rápido ir calando y descalando los pedales cada 50m o menos, como ocurre en varios tramos de la red de carriles. Igualmente, la buena cantidad de intersecciones en 90º y sorpresivas para los conductores con las vías de circulación de vehículos a motor es ir comprando boletos para un choque.
- Curvas ciegas y de 90º, con escaso radio de giro, lo que se pone de manifiesto muchas de las veces que se sortean obstáculos como marquesinas de autobuses.
- Innumerables peatones en los carriles, como resultado de haberles quitado el espacio en las aceras.
Básicamente, por éstas cinco razones, intento no tocar los carriles bici. Por ellos, ni voy rápido ni seguro circulando. Me encuentro mucho más confortable en mi carril de tráfico rodado, pegado a la derecha lo suficiente para evitar puertas de coches que se abr
an, y facilitando la maniobra en lo posible. Yendo así, los coches suelen ver al ciclista, y señalizando bien los cambios de carril, no se suele sorprender al automovilista con maniobras extr
añas.
Se añade el factor velocidad, en éste caso a favor de mi forma de proceder. En ciudad, la diferencia de velocidades no es tan grande, y la "molestia" (si es que la hay), a los coches es menor. Claro que en caso que los coches y motos vayan a 50km/h. En carretera, sobre todo en tramos de subida, la diferencia de velocidades con los vehículos motorizados si que llega a ser mayor.
Pero claro, hay que esperar a ver hacia dónde evolucionan las ordenanzas locales de tráfico. Si nos atenemos a la reglamentación, cuando existe ésta señal, obliga a la circulación de las bicicletas por esa vía. La multa por incumplimiento tiene pinta de ser 200€.
¿Qué hacemos entonces? ¿Circulamos por ahí? ¿Nos arriesgamos a una caída? Peliagudo veo el tema de seguir por ahí.
Claro que habría que preguntarse si en realidad estamos pedaleando hacia dónde queremos ir. La proliferación de carriles bici está bien, aunque hay que ver si no provoca una especie de aislamiento de los ciclistas del tráfico, "enchiquerando" como a los toros. Para mí es un error. Creo que con tener en vías interurbanas arcenes lo suficientemente amplios, limpios y bien mantenidos, que los conductores se supiesen las normas y respetasen a los demás usuarios de las vías, me conformaba. En ciudad, cambio los arcenes por calles razonablemente libres de baches y alcantarillas trampa. No se si es mucho pedir. Tal vez sí.
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